Diversas actividades del Primer Encuentro Iberoamericano de Derecho Penal y Seguridad tuvieron como sede las instalaciones de la Escuela Libre de Derecho de Sinaloa, entre ellas la conferencia magistral “La Moderna Teoría del Delito ante la Corrupción Empresarial: Imputación Objetiva y Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas”, impartida por el Dr. Manuel Cancio Meliá, prestigiado catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid.

                El Dr. Cancio Meliá es catedrático de Derecho Penal y uno de los penalistas más influyentes de habla hispana; discípulo de Claus Roxin y Günther Jakobs en Alemania, su obra ha sido fundamental para la discusión de temas como la imputación objetiva, el derecho penal del enemigo y la teoría del delito.

                En su disertación compartió su opinión sobre el tema de la corrupción empresarial a la luz de la teoría de la imputación objetiva, que delimita la responsabilidad penal por un resultado cometido en el tipo objetivo.

                La imputación objetiva se resume en la siguiente fórmula básica: «Un resultado es objetivamente imputable, cuando el autor ha creado un riesgo no permitido, el cual se realiza en el resultado típico en su configuración concreta y se encuentra dentro del ámbito de protección de la norma».

                El especialista ha elaborado diversos estudios sobre la teoría de la imputación objetiva y la influencia de la responsabilidad de la víctima en la tipicidad de la conducta del autor, temas poco explorados en los países con larga tradición en discusiones teóricas.

                Es autor y coautor de numerosas publicaciones de referencia internacional y ha sido profesor visitante en prestigiosas universidades de Europa y América Latina. Su perspectiva crítica y dogmática rigurosa lo convierte en una voz indispensable en el debate penal contemporáneo.

                Además de esta conferencia, al término se llevó a cabo un panel de trabajo en torno a las Nuevas Tendencias del Derecho Penal frente a la actualidad criminal, tras lo cual se procedió a la clausura del Encuentro Iberoamericano, en cuya organización colaboraron la Escuela Libre de Derecho de Sinaloa, la Universidad de la Policía del Estado de Sinaloa (UNIPOL) y la Universidad de La Habana.